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Consejos para amplificar y mejorar la señal WiFi en casa

Amplificar WiFi - Celside Magazine

Tener WiFi es la mejor solución para acceder a internet desde varios dispositivos conectados y de forma inalámbrica. Sin embargo, puede transformarse en un dolor de cabeza si no tenemos una buena cobertura de la señal. Esto puede producir caídas de internet, ralentización en la apertura de páginas web y otros problemas asociados.

Para resolver esto es importante entender cómo funciona la señal WiFi. Otra cosa importante es conocer todas las formas de mejorar la señal. Algo que, además, repercutirá en una mejor experiencia de internet en nuestro hogar o lugar de trabajo.

En el siguiente artículo te explicamos todos estos detalles y te dejamos los mejores consejos para mejorar la señal WiFi en casa.

¿Cómo funciona la señal WiFi?

WiFi es una tecnología de transmisión de datos de forma inalámbrica en donde se requiere un dispositivo central que envía la señal a otros dispositivos secundarios. El dispositivo principal es el router que, en este caso, es el que envía la información a nuestro ordenador, móvil o tablet.

Explicado de manera sencilla, el router es el encargado de recibir los datos directamente desde internet para luego transformarlos en ondas de radio que envía al resto de dispositivos. Visto así, el router funciona como una antena.

Para que otros dispositivos puedan captar esas ondas de radio específicas que envía el router, deben contar con antenas y un protocolo que les permita decodificar los datos enviados por onda. De esta forma, pueden establecer conexión con el router.

Ahora bien, considerando que estamos hablando de ondas de radio que viajan por las estancias, la ubicación y distancia de los dispositivos será clave para una buena comunicación entre ellos.

Si tenemos dispositivos muy lejos del router es probable que no reciban la señal. Lo mismo si hay demasiados obstáculos entre el router y otros dispositivos. Esto, porque las ondas de radio tienen limitaciones y pueden verse afectadas por objetos físicos que encuentren en su camino. Lo que, eventualmente, puede disminuir su radio de alcance.

Por lo mismo, si queremos aprovechar al máximo la señal WiFi, debemos eliminar cualquier objeto o situación que la debilite o produzca interferencias en la transmisión entre el router y otros dispositivos.

Consejos para exprimir al máximo la señal WiFi

Aprovechar al máximo las bondades de la señal WiFi puede parecer algo complicado y lleno de tecnicismos. Pero en realidad no lo es. De hecho, las soluciones son tan sencillas que cuando las aplicamos sorprende como pequeñas modificaciones pueden cambiar por completo la calidad de nuestra señal.

Los principales puntos que debemos revisar para tener una WiFi robusta y con buena cobertura son:

Verificar la ubicación del router

Una de las primeras cosas que debemos revisar antes de mejorar nuestro plan de internet es la ubicación del router. Esto, porque en la mayoría de los casos se puede mejorar notablemente el rendimiento de la red, ubicando de forma adecuada este dispositivo.

Como ya sabemos que el router emite ondas de radio que viajan a través de las estancias, es importante ubicarlo en sitios despejados de muebles y paredes que podrían dificultar el viaje de la señal.

Si nuestra casa u oficina es grande y tenemos dispositivos conectados en varias habitaciones, se debe poner el router en una zona central. De esta forma nos aseguramos de que las ondas de radio viajan la misma distancia en todas las direcciones de la casa.

Si ponemos el router en un extremo de la casa, es muy probable que un dispositivo en el otro extremo de la misma reciba una señal WiFi debilitada. O, en el peor de los casos, que ni la reciba.

Otro dato importante a tener en cuenta es que el router emite una señal mejorada si está en una posición alta. Esto porque las ondas emitidas pueden rebotar en el suelo y moverse a través de las habitaciones. Algo que no podrán hacer si ponemos el router en el suelo. En este caso, las ondas viajarán hacia arriba, pero perderán el factor rebote que ofrece el suelo. Lo que, a su vez, limitará su campo de acción.

Router lejos de aparatos metálicos o que emitan ondas electromagnéticas

El mayor enemigo de una señal WiFi son los aparatos metálicos y aquellos que emiten ondas electromagnéticas. Los primeros, porque el metal es el principal disruptor de la señal WiFi. Los segundos, porque las ondas electromagnéticas interfieren con la señal WiFi y reducen su efectividad.

Por lo mismo, es importante poner el router en un sitio alejado de metales y otros electrodomésticos.

Mantener el router actualizado

Otro factor que puede afectar el buen desempeño de una red WiFi es la falta de actualización del router. Cabe señalar que estos aparatos funcionan sobre la base de unos protocolos determinados, que es la que permite la comunicación con el resto de los dispositivos conectados.

Por tanto, si no tenemos un router actualizado a los protocolos de comunicación actual, podemos tener problemas para conectar móviles, ordenadores y otros dispositivos a él.

La mayoría de los proveedores de internet ofrecen el router y con él una clave para acceder al panel de control de este aparato. Podemos acceder a través del navegador, escribiendo la dirección IP del router. Una vez que ingresamos las claves podemos configurar y verificar si está actualizado el firmware del router.

Cambiar las antenas del router por unas más grandes

Los routers instalados por los operadores telefónicos suelen tener un tamaño predefinido. Algunos, incluso, pueden incluir una o más antenas que podemos mover libremente. Sin embargo, en algunos casos, las antenas suelen ser pequeñas.

En este caso, y dentro de lo que nos permita el router, podemos cambiar las antenas por unas más grandes. Si aumentamos el tamaño de las antenas también tendremos ganancia a la hora de enviar la señal a otros dispositivos.

Identificar las zonas con menor cobertura WiFi

Incluso si ponemos el router en la mejor ubicación posible de nuestra casa o despacho, pueden existir áreas sin una cobertura adecuada por cuestiones que están fuera de nuestro control. Como la presencia de paredes muy gruesas o elementos físicos que no podemos retirar.

En ese caso, conviene realizar un análisis de las estancias para saber hasta dónde llega la señal WiFi. Para ello tenemos a nuestra disposición programas que nos evitan movernos por toda la casa con el móvil para ver si llega o no la señal.

Uno de los más conocidos es NetSpot, que permite hacer un mapeo del sitio e indicarnos con toda claridad cuáles son los sitios en donde la señal no llega con fuerza. Esto nos permitirá instalar repetidores de señal en aquellos lugares específicos en donde tenemos poca cobertura.

Escanear la red en busca de intrusos

A veces la señal WiFi puede verse debilitada porque terceras personas están accediendo a ella sin nuestra autorización. Esto puede producir una saturación de la red y hacer que internet vaya mucho más lento.

Por lo mismo, es importante no compartir las contraseñas del router con personas ajenas a nuestra casa u oficina.

Por lo demás, algunos operadores telefónicos integran una herramienta de verificación en el panel de control del router. Si accedemos a él, podemos verificar cuántos dispositivos están conectados a nuestra red WiFi.

Si en nuestra casa tenemos tres dispositivos conectados y en la lista del router aparecen cinco, eso quiere decir que hay intrusos usando nuestra red. En ese caso, debemos cambiar todas las contraseñas para evitar que los ladrones de WiFi vuelvan a conectarse.

Reiniciar de vez en cuando el router

Los routers funcionan de manera parecida a los ordenadores. De vez en cuando y debido a la cantidad de procesos que realizan pueden quedarse atascados o presentar algún tipo de desperfecto. Algo que se puede resolver de manera sencilla si reiniciamos el dispositivo.

El reinicio se puede hacer una vez al mes, para limpiar la memoria y permitir que el router se mantenga actualizado.

Atención a nuestros dispositivos conectados

Si notamos problemas con la conexión en nuestros dispositivos, esto no siempre es culpa del router. A veces, la causa puede estar en el propio dispositivo. Ya sea porque tiene una antena que se ha estropeado, no es compatible o no es lo suficientemente grande para captar la señal WiFi que envía el router.

Por lo mismo, es importante revisar el estado de nuestros dispositivos conectados. Especialmente el apartado de red y antenas.

Por ejemplo, si tenemos un router que emite en frecuencia de 5 GHz, todos los dispositivos que se conecten deben ser compatibles con esa frecuencia. Es decir, deben tener antenas preparadas para recibir esa señal.

Si nuestro router emite en frecuencia de 5 GHz, pero nuestro ordenador tiene una tarjeta de red o antena que solo admite frecuencias de hasta 2,4 GHz, entonces el ordenador no captará la señal. En consecuencia, no tendremos acceso a internet.

Lo mismo si tenemos un móvil con una antena compatible con frecuencias de hasta 2,4 GHz. El terminal no podrá captar la WiFi de nuestro router que emite en 5 GHz. Y, por tanto, no nos podremos conectar a la WiFi desde el móvil.

En el caso del ordenador la solución es sencilla. Solo debemos cambiar la tarjeta de red por una que sea compatible con la frecuencia de nuestro router. O, si usamos un pincho para portátiles, comprar uno que sea compatible con la nueva frecuencia.

Con el móvil la cosa es más complicada, ya que no lo podemos desmontar para quitar la antena. En ese caso la opción es resignarse a no usar el dispositivo para conectarnos a WiFi o cambiarlo por uno que tenga una antena compatible con la frecuencia emitida por nuestro router.

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