Los botones de ‘Me Gusta‘ y ‘No me gusta‘ son algo habitual en redes sociales. Sin embargo, en YouTube, la plataforma de vídeos más popular del planeta, estos botones se han transformado en un verdadero desafío que pone a prueba su capacidad de ser una red social amena y justa.
El 10 de noviembre, la plataforma anunció que ocultará de forma definitiva el número de ‘No me gusta’ o ‘Dislikes‘ en los vídeos. Una decisión que, aunque es precipitada e injusta para muchas personas, tiene unas raíces muy profundas que revelan un problema de fondo. Algo que no solo pone en peligro la libertad y bienestar de los creadores en YouTube, sino también el equilibrio en internet.
En este artículo nos dedicamos a hablar de la polémica decisión de YouTube y las razones de peso que ha tenido para hacer desaparecer este botón.
Había una vez YouTube Rewind
El poder que tienen los botones de
‘Me Gusta‘ y ‘No me gusta‘ en YouTube es algo conocido por los internautas. Desde que existen, la gente los ha utilizado para expresar su aceptación o no respecto al contenido que se sube a la plataforma.Un caso emblemático es el del vídeo YouTube Rewind 2018 que se transformó en el vídeo con más dislikes de la historia de la plataforma. Un palo enorme considerando que ese vídeo había sido creado y producido precisamente por YouTube. Algo que llevó a repetir el Rewind para el 2019, pero asumiendo que lo que había pasado el año anterior había sido un desastre. Finalmente y tras la pandemia de COVID-19, la plataforma de vídeos decidió acabar con esta tradición de forma definitiva.
Sin embargo, el caso de YouTube Rewind no es el único en la historia de vídeos de la plataforma con una enorme cantidad de dislikes.
Justin Bieber o artistas como Rebecca Black acumulan en algunos de sus vídeos millones de dislikes. En algunos casos, reflejan al desagrado, pero también el movimiento de grupos organizados que intentan trolear contenido en la plataforma.
El problema del ‘Dislike Mobs‘
‘Dislike Mobs‘ es el nombre que reciben en inglés las turbas que se dedican a dar al botón de ‘No me gusta’ de manera sincronizada. En muchos casos, cuentan con una organización previa en otras redes sociales o lugares de encuentro de internet como, por ejemplo, los foros.
La línea para definir si esta tendencia es un camino legítimo de protesta o una forma que aprovechan personas malintencionadas para perseguir y acosar a otros es bastante fina.
Lo cierto es que YouTube ha tomado nota del efecto manipulador del ‘Dislike Mobs‘ y ha hablado de ello en el vídeo en donde informa que eliminará la vista del número de ‘No me gusta‘ de los vídeos de su plataforma. También se habla de la investigación que ha hecho YouTube en los últimos años y el descubrimiento de la tóxica tendencia.
El problema detrás de los
‘No me gusta‘El gran problema, según la plataforma, es que el botón ‘No me gusta‘ no está siendo utilizado solo como una demostración legítima de desagrado hacia la idea de un creador o para identificar si un contenido o tutorial es bueno. También se está utilizando para alterar las estadísticas de algunos vídeos de manera premeditada, como si se tratara de un juego con una puntuación visible.
El objetivo de esto no necesariamente tiene que ver con la calidad del contenido. En muchos casos tiene que ver con que el creador de ese contenido no gusta o no cae bien a determinadas personas. Entonces, el dilema que plantea la exposición de YouTube tiene mucho sentido.
Una cosa es dar ‘dislike’ a alguien porque el vídeo que ha hecho no te gusta, ya sea porque te parece de mala calidad o con problemas serios de edición. Y otra cosa, completamente distinta, es dar ‘No me gusta‘ porque el creador te cae mal. Peor aún, si ni siquiera ves sus vídeos, pero les das dislike solo para perjudicar las estadísticas o números de su contenido.
La diferencia entre la primera opción y la segunda es bastante grande, porque en la segunda se introducen conceptos como el acoso y el ataque injustificado a creadores de contenido.
Por supuesto, YouTube sabe que no todos los ‘No me gusta‘ son causa del ‘Dislike Mobs’. Hay muchos No me gusta que parecen completamente legítimos y que no forman parte de turbas organizadas para afectar o trolear a determinados canales de la plataforma de vídeos.
El concepto de aversión
La RAE define el concepto de aversión como el rechazo o repugnancia frente a alguien o algo. Sin embargo, especialmente en las redes sociales, los medidores de aversión parecen haber mutado y no solo se limitan a mostrar de forma transparente el disgusto que toda persona y usuario de internet tiene derecho a demostrar y exponer. También se están utilizando para perjudicar en masa a determinados sectores e ideologías en internet.
Aquí la pregunta que todos nos debemos hacer es ¿Es justo que un creador de contenido reciba un ataque de dislikes en masa y organizado por hacer o decir algo o es más justo que los dislikes provengan de personas individuales, no organizadas? ¿Cuál es la diferencia entre no estar de acuerdo con alguien y acosarle junto a nuestros amigos por no estar de acuerdo con él?
En este caso, YouTube es bastante claro en enfatizar que esto es un problema grave. Admite, además, que esta es la causa de que haya realizado una serie de pruebas para ver lo que podían hacer con el botón ‘No me gusta‘.
De hecho, desde el 2019 se venía hablando del interés de YouTube por hacer frente al ‘Dislike Mobs‘, los movimientos organizados de acoso y derribo que se estaban viendo en la plataforma. Esto se puede confirmar en el artículo del reconocido medio The Verge, publicado el 1 de febrero del 2019 y que hace eco de un vídeo subido al canal de Creator Insider del mes de enero del mismo año.
En el vídeo Tom Leung, director de gestión de proyectos de YouTube, explica algunas novedades de la plataforma y las opciones que se barajan para evitar la ejecución de ataques organizados utilizando el botón No me gusta.
¿Qué dicen los estudios y pruebas de YouTube sobre el botón No me gusta?
En el vídeo publicado en noviembre se expone el resultado de los estudios y pruebas realizados. La conclusión fue que cuando se ocultó el recuento de los ‘No me gusta‘ en algunos vídeos, la cantidad de ataques coordinados de ‘Dislike mobs‘ disminuyeron.
Algo que tiene bastante sentido, considerando que la intención del Dislike mobs era hacer visible el rechazo en masa. Por lo mismo, al ocultar la visibilidad del recuento, el objetivo del ataque desaparecía también.
Ora cosa que comprobó YouTube es que al no hacer visible los No me gusta, no había un gran impacto en el número de visualizaciones de un vídeo. Esto quiere decir que, aunque algunos usuarios indican que este es un parámetro para confirmar la calidad de contenido de un vídeo antes de verlo, la cifra en realidad no influye en el visionado del contenido porque este se verá de todas formas.
Cómo afecta a los creadores de contenido la medida de YouTube
El botón de ‘No me gusta’ seguirá existiendo y todas las personas lo podrán utilizar, aunque no vean el recuento de personas que han llevado a cabo la misma acción. En este caso, los creadores de contenido podrán acceder a la métrica mediante el panel de control, en el apartado de Estadísticas e Interacción.
El mayor beneficio será evitar que los creadores sufran estrés y vergüenza de forma pública. Que es lo que venía pasando en el último tiempo con algunos vídeos de la plataforma que, literalmente, se habían transformado en focos de ataques de aversión organizados.
YouTube ha dejado claro que la medida no tiene nada que ver con lo sucedido con el vídeo YouTube Rewind 2019, aunque admite que ese evento fue un gran aprendizaje para observar el poder que tenían los No me gusta en la plataforma.
El objetivo principal es reducir los ataques de aversión coordinados y, por sobre todo, hacer un lugar mucho más agradable para los creadores de contenido.
Foto de Sara Kurfeß en Unsplash


