La popularidad de las redes sociales ha disparado el uso de las cámaras en los móviles. Ya sea para hacer fotos o para grabar vídeos, lo cierto es que cada día prestamos más atención a ese apartado de nuestro teléfono inteligente.
Los fabricantes de móviles han captado esta tendencia y mejoran cada vez más las cámaras de sus dispositivos. De esta forma, compiten por el mejor Zoom, la mejor resolución y el mejor sistema para grabar. A eso se suman los interminables filtros para modificar fotos y vídeos.
Otra función que se ha añadido es la posibilidad de comprimir los vídeos. Esto, considerando que grabar uno consume mucho espacio en el móvil.
Precisamente para resolver este problema, te explicamos cómo comprimir tus vídeos y mantener a salvo el almacenamiento interno de tu móvil.
¿Cuánto espacio de almacenamiento puede ocupar un vídeo?
Una vez que grabamos un vídeo en el móvil el archivo se guarda automáticamente en la galería de nuestro teléfono. Sitio en donde lo podremos mirar, junto con el resto de los vídeos y fotos que hayamos hecho en los últimos días.
Por supuesto, todas esas fotos y vídeos que ves en tu galería están guardadas en el almacenamiento interno de tu teléfono que, dependiendo de su capacidad total, podrá o no resistir la cantidad de vídeos y fotos que puedas generar con el terminal.
Una forma interesante de controlar y evitar que el almacenamiento interno de un teléfono se sature, es conociendo la cantidad de espacio que requiere cada vídeo. Una forma sencilla de calcularlo es considerando los siguientes factores:
- 1 minuto de vídeo con resolución 8K ocupa 600 MB
- 1 minuto de vídeo con resolución 4K ocupa 375 MB
- 1 minuto de vídeo con resolución Full HD ocupa 130 MB
Estos valores se aplican a grabaciones con un mínimo de 30 fotogramas por segundo. Que es lo que se requiere para que el vídeo no pierda fluidez.
¿Es necesario reducir el tamaño de los vídeos?
Reducir el tamaño de los vídeos en tu móvil no es algo obligatorio. Pero hacerlo puede ahorrarte muchos problemas con el dispositivo, ya que si este se satura podría funcionar más lento o presentar problemas a la hora de realizar multitareas. Peor aún, si te quedas sin almacenamiento, no podrás hacer fotos ni más vídeos.
Por lo mismo, no siendo una condición necesaria, es recomendable para mantener el teléfono en buenas condiciones de funcionamiento.
¿Cómo comprimir los vídeos guardados en el móvil?
En la mayoría de los casos, los propios fabricantes de móviles suelen incorporar funciones u opciones para comprimir los vídeos. Esto, precisamente para no saturar el almacenamiento interno de sus dispositivos. Para ver las opciones que se nos ofrecen, podemos ir al apartado de ajustes de la cámara.
Por ejemplo, en un móvil Samsung podemos observar que aparece una opción que dice Videos de alta eficiencia. Si activamos esta pestaña, el móvil grabará videos en formato HEVC, también conocido como H.265. Esto mejorará notablemente la compresión y reducirá el tamaño del vídeo una vez que hayas terminado de grabar.
Independiente de que tu móvil sea Samsung o de otro fabricante, si ves que en la cámara se incluye la opción para comprimir a HEVC o H.265, lo mejor que puedes hacer es activar esa función. Con eso te aseguras una compresión mejorada y de alto rendimiento a la hora de grabar vídeos de determinada duración.
En otros casos, el fabricante podrá ofrecer distintas opciones relacionadas con la calidad del vídeo. Así, por ejemplo, te dará la opción de grabar a 720p con una relación de aspecto 16:9 o bien a 1080p con relación de aspecto 18:9. Entonces, si quieres compresión al máximo, lo ideal es grabar en menor resolución y aspecto de pantalla. O sea, 720p con 16:9.
Modelos específicos de móvil pueden añadir una opción para controlar la cantidad de fotogramas por segundo a la hora de grabar. Algo que también aumenta de manera considerable el tamaño de un vídeo. En ese caso, el valor mínimo recomendado es 30 fps, para una calidad de vídeo bastante buena. Si nos vamos a 60 fps o superior, el vídeo que produzcamos se hará muy pesado, incluso si le metemos una compresión HEVC.
Recomendaciones para no saturar el almacenamiento interno del móvil
Además de configurar las opciones de compresión de vídeo, ajustar la resolución y los fps, hay formas de mantener en buena forma el almacenamiento interno del teléfono.
La primera es de sentido común y consiste en mover todos los vídeos del móvil a un ordenador con mucha más capacidad en su disco duro. Una vez que hemos transferido todos nuestros vídeos con ayuda de un cable USB o similar, podemos borrar los archivos de la memoria del teléfono. Con ello liberamos espacio y preparamos el móvil para otras grabaciones y fotos.
Otra opción es descargar una aplicación para comprimir vídeos. Eso, en caso de que tu móvil no cuente con todas las herramientas de compresión que necesitas.
Aplicaciones para esta función hay muchas. En Android podemos encontrar nombres como Video compressor, Video Transcoder o Resize Video. Mientras que en iPhone tenemos Smart Video Compressor, Video Compressor & Merger, entre otras.
Eso sí, debes saber que al usar estas aplicaciones lo que haces es duplicar vídeos. Esto, considerando que la compresión de un vídeo genera otro archivo completamente distinto. Teniendo así, en el mismo dispositivo, dos vídeos iguales, pero con distinta resolución. La idea, en este caso, es quedarte siempre con el más liviano y eliminar el más pesado.
Algunas aplicaciones de compresión ofrecen el borrado del vídeo original de forma automática. Por lo tanto, es importante que revises en las especificaciones técnicas de la aplicación si esa función existe. De no ser así, tendrás que estar pendiente de los vídeos duplicados y eliminar siempre los que pesen más. De esa forma te aseguras de que el almacenamiento interno de tu teléfono no se sature.
Foto de Joey Huang en Unsplash


