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La inteligencia artificial y su influencia en el sistema educativo

Inteligencia Artificial educación - Celside Magazine

El concepto de inteligencia artificial forma parte de la jerga tecnológica. Esta definición, que alguna vez fue ficción, hoy es una realidad gracias a la incorporación de sistemas de aprendizaje automático en distintos dispositivos electrónicos de uso cotidiano.

El alcance de la IA es amplio y puede mejorar todo tipo de áreas. Pero es en el ámbito de la educación en donde puede crear planes de estudio personalizados para el alumno y sistemas de evaluación eficientes para el profesor.

En el siguiente artículo te contamos todo sobre la aplicación de la IA en el sistema educativo. También te hablamos de iniciativas que ya están en marcha, en relación con esta revolucionaria tecnología.

Niveles de inteligencia artificial

Lo primero que hay que saber al hablar de IA aplicada en la educación es que este tipo de tecnología cuenta con dos niveles bien diferenciados.

Por un lado, tenemos la inteligencia artificial débil. Aquella que permite automatizar procesos que para un ser humano serían largos y tediosos. En este caso, la máquina con este tipo de inteligencia puede gestionar información, procesarla y organizarla de manera periódica y sin fallos. Pero siempre se comporta de manera autómata, sin razonamiento propio.

Por otro lado, tenemos la inteligencia artificial fuerte. Que es lo más cercano a lo que hemos visto en películas de ciencia ficción. Una máquina con un nivel de programación tan alto que, basándose en su propia experiencia, es capaz de aprender y tomar decisiones de forma completamente independiente. Este nivel de IA emula la inteligencia humana, con posibilidad de comunicarse y emitir juicios de valor.

Hoy en día, los avances tecnológicos no permiten contar con una máquina con inteligencia artificial fuerte. Sin embargo, ya está disponible la inteligencia artificial débil. Aquella que tenemos en smartphones de última generación y artefactos eléctricos que forman parte de una casa conectada.

Eso sí, no hay que confundirse. Que la inteligencia artificial sea débil, no implica que sea mediocre. Estos sistemas están tan avanzados que permiten analizar enormes cantidades de información. Algo que un ser humano demoraría años en hacer. Por lo que su aplicación en sistemas tecnológicos y procesos humanos se ha transformado en una verdadera revolución.

Inteligencia artificial aplicada en las aulas

En el ámbito de la educación, la influencia que puede tener la inteligencia artificial enfoca en dos áreas fundamentales. La integración con el aprendizaje del alumno y las herramientas de análisis que ofrece para el profesor.

IA para ayudar a los alumnos

Un ejemplo de ayuda al aprendizaje del alumno es lo que hace Content Technologies Inc, una compañía que cuenta con una herramienta llamada Cram101. Este programa puede dividir los libros de texto en pequeños trozos de información que funcionan como resúmenes para entender el contexto general. El programa, además, puede generar guías de estudio, pruebas prácticas e incluso tarjetas didácticas.

Estas actividades, que habitualmente le corresponden al alumno, son realizadas de forma automática con ayuda de inteligencia artificial. Algo que permite al alumno enfocarse en otros aspectos del aprendizaje.

También están las aplicaciones que ofrecen contenido adaptado en función de los progresos que tenga este durante las lecciones. Algunos ejemplos de aplicaciones que usan IA para facilitar el aprendizaje son Duolingo, Microsoft Math Solver y Brainly.

La primera es una reconocida plataforma para aprender idiomas y la segunda es una página que permite resolver de forma automática resultados matemáticos, explicando los resultados. Por otro lado, tenemos a Brainly, una red social que funciona como una plataforma de preguntas y respuestas que es moderada con IA para descartar el contenido de baja calidad.

IA al rescate de los profesores

En el área que compete al profesor, la inteligencia artificial ofrece interesantes herramientas de análisis y rendimiento.

Por ejemplo, plataformas como Moodle, permiten crear sistemas de preguntas y respuestas, para luego automatizar la evaluación del alumno. También pueden generar informes sobre el avance en la curva de aprendizaje.

Otro ejemplo interesante del uso de IA como apoyo a los docentes son los Chatbots. Fragmentos de programas que pueden mantener conversaciones con humanos de una forma realista. En este caso, pueden ser usados como tutores de entrada para ciertas materias en donde el alumno presenta dudas iniciales. De esta forma, el chatbot analiza la pregunta y ofrece contenido específico de acuerdo a la consulta del alumno.

También tenemos herramientas como Gradescope, que hace evaluaciones automáticas usando un sistema de IA. En este caso, los estudiantes cargan sus exámenes directamente en la plataforma y esta organiza la información con un sistema de aprendizaje automático. Los resultados finales tienen que ser verificados por el profesor que, en este caso, reduce el tiempo de revisión en un 70% con ayuda de esta tecnología.

Por si fuera poco, Gradescope puede crear estadísticas y análisis sobre los temas que han tenido mejor o peor puntuación. De manera que el profesor puede identificar aquellas áreas de conocimiento que deben ser reforzadas en el alumno.

El Consenso de Beijing y el acuerdo para el uso ético de la IA

La importancia de la IA en la educación ha llevado a la UNESCO a crear un documento oficial llamado Consenso de Beijing. En él, los países miembros, organizaciones internacionales e instituciones académicas ofrecen una serie de recomendaciones para afrontar la integración de los sistemas de aprendizaje automático en la educación.

Además de ser un documento que enfoca el desarrollo de esta tecnología como apoyo a los docentes y los alumnos, también promueve su utilización ética. Respetando la equidad entre géneros y velando siempre por un uso transparente. Todo esto acompañado de un seguimiento, evaluación e investigación constante.

Foto por Compare Fibre en Unsplash

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