Los móviles plegables son uno de los dispositivos más innovadores de los últimos años. Sin embargo, pese a su atractivo diseño y tecnología, no han estado exentos de problemas y escándalos. Su fabricación exige algunos cuidados especiales y si no estamos al tanto de ellos podemos reducir notablemente la vida útil de este aparato.
En este artículo te contamos cómo ha sido la evolución de este tipo de dispositivos. Además, te mostramos las ventajas e inconvenientes de hacerse con un móvil plegable.
Evolución de los móviles plegables
El Samsung Galaxy Fold fue uno de los primeros móviles plegables que se lanzó al mercado y el que más impacto produjo. La expectación producida por su moderno y sofisticado diseño contrastó fuertemente con los primeros problemas que se presentaron en el dispositivo durante el 2019. Algunos modelos enviados a reporteros especializados en tecnología comenzaron a fallar. Problemas en el sistema de bisagra, pantallas rotas o que presentaban manchas. Una serie de fallos que sumados dieron como resultado un escándalo.
Samsung, por supuesto, aprendió de esta experiencia. Retiró los modelos con problemas y aclaró que este tipo de teléfonos necesitaban algunas consideraciones adicionales. Esto, viendo que muchos usuarios habían forzado ciertas partes y despegado una película de protección que, en teoría, no se podía quitar. Otra cosa que hizo el fabricante fue posponer hasta nuevo aviso el estreno oficial del móvil plegable. Eso, hasta resolver los problemas y desperfectos.
Sin embargo, La compañía coreana no fue la única que presentó este tipo de dispositivo. Huawei tenía el Huawei Mate X que afortunadamente no tuvo problemas graves. Ambos modelos fueron presentados en la MWC de Barcelona 2019 protegidos por una vitrina que impedía que las personas los pudieran tocar. Anticipo de su fragilidad y dando la impresión de que eran prototipos que no se sabía muy bien si funcionarían.
Después de todo, la tecnología de los paneles flexibles existía desde hace bastante tiempo atrás. Lo que nadie tenía claro es si aplicarla en un teléfono era necesario, además de buena idea. Por lo mismo, Samsung y Huawei apostaron por esta tecnología y decidieron lanzarse a ella para ver su penetración en el mercado.
Cómo funciona un móvil plegable
Para que un móvil sea plegable lo primero que debe tener es una pantalla OLED. Esto, porque este tipo de paneles están formados por diodos orgánicos en una malla que permite bastante flexibilidad. Algo impensable si usamos pantallas LED, hechas de un material poco maleable y que al primer plegado se romperían en pedazos.
De hecho, la mayoría de teléfonos plegables del mercado utilizan paneles OLED, por la gran flexibilidad que permiten. Esto, sin embargo, aumenta su valor, ya que este tipo de pantallas suelen ser mucho más caras que las LED o LCD.
Además de una pantalla flexible, un móvil plegable debe contar con sensores y circuitos preparados para el desgaste que producirá el plegado constante del dispositivo. Pero lo más gordo es el sistema de bisagra. Es decir, el punto crítico en donde el terminal cambiará su forma, para abrir y cerrar la unidad.
En el caso del Samsung Galaxy Fold, los defectos en la bisagra fueron el centro de atención junto con los desperfectos en la pantalla. Algo que con el tiempo ha sido resuelto para que el terminal resista el uso habitual de este tipo de dispositivos.
Ventajas de los móviles plegables
Si te estás preguntando cuáles son los pros de un teléfono con panel plegable, aquí tienes una lista de cosas que puede ser significativas a la hora de hacerse con uno:
Más superficie de pantalla
El hecho de que un móvil sea plegable permite que el tamaño de la pantalla sea mucho mayor, ocupando el mismo espacio de un móvil tradicional. Por ejemplo, el Samsung Galaxy Z Fold3 tiene un tamaño de pantalla de 7,6 pulgadas. Esto, además de ser estupendo para las multitareas es un plus para los usuarios que desean jugar directamente en el móvil.
Al tener más superficie de pantalla, se obtiene mayor control a la hora de realizar gestos y usar los comandos del juego.
Pantallas con alta resolución
Debido a que los móviles plegables deben emplear pantallas AMOLED o similares, está garantizada la calidad de imagen. Esto, porque este tipo de paneles destacan a la hora de ofrecer una amplia gama de colores y contrastes.
Baterías de mayor rendimiento
Debido a que los terminales plegables suelen tener más superficie de pantalla, cuentan con baterías que ofrecen mucha autonomía. Esto, para hacer frente a la demanda energética de un terminal que prácticamente funciona como dos pantallas en una o como la pantalla de una tablet.
Desventajas de los móviles plegables
Desde su aparición, los móviles plegables han sido un verdadero dolor de cabeza para fabricantes y usuarios. Además de las dudas sobre la resistencia de la bisagra y la pantalla, las principales desventajas son:
Mayor grosor
El hecho de que un móvil plegable ofrezca mayor tamaño de pantalla cuando está abierto implica que cuando esté recogido se vuelva mucho más grueso que un teléfono tradicional. Algo que además repercutirá en su peso. Por lo mismo, si eres de los que valora el aspecto delgado y liviano de estos dispositivos, lo mejor es pasar de los plegables.
Precio elevado
Una de las mayores pegas de los móviles plegables es su precio. Su valor supera los 1.500 € y algunos pueden superar incluso los dos mil euros. Entonces y dado que la tecnología que incluyen aún está en desarrollo, parecen ser una inversión bastante arriesgada.
Pese a todo, ha habido un gran avance desde la salida del Samsung Galaxy Fold y los modelos de móviles plegables que han venido después. Las mejoras son evidentes y se han corregido muchos problemas.
¿Merece la pena comprar un móvil plegable?
Partiendo de la base de que hay que desembolsar bastante dinero para comprar un teléfono plegable, debes tener muy claro para qué lo vas a usar. Si es solo un capricho o es algo que realmente necesitas por el tipo de actividad que realizas.
Si eres un adicto a las multitareas y te encanta tener muchas cosas abiertas en el móvil, un teléfono plegable es ideal. Además de ofrecer una buena resolución, te aporta el área necesaria para trabajar y jugar cómodamente. Casi en reemplazo de la tablet o el portátil.
En este caso, asumir una inversión como esta puede ser una buena jugada para mejorar la productividad.
Por otro lado, si quieres comprar un móvil plegable solamente por curiosidad o capricho, esta no parecer ser la decisión más acertada. Esto, considerando que en el mercado existen teléfonos gama alta con prestaciones técnicas de última generación y por menos de lo que cuesta un plegable.
Por ejemplo, tienes el iPhone 13 Pro a 1.159 € o el Samsung Galaxy S21 por 849 €. Los dos referentes en lo que respecta a móviles con buen rendimiento y excelentes acabados. Aunque no hay que olvidar los últimos terminales de Huawei o Xiaomi.
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