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Relojes con GPS para niños - Celside Magazine

La tecnología avanza cada vez más rápido y trae consigo una gran cantidad de funciones que permiten optimizar la vida de las personas. Sin embargo, este avance va de la mano del debate sobre nuestra libertad y la forma en que los aparatos conectados se hacen con el control de nuestras vidas. Polémica que se levanta, por ejemplo, con el reloj GPS niños. Un tipo de dispositivo que reúne mucha información y que está en contacto directo con nuestros hijos.

Aquí es cuando aparecen preguntas como ¿es necesario que un niño tenga un reloj incluso con GPS? ¿Cuál es la edad en la que un niño debería llevar uno de estos dispositivos? Entre otras.

Para responder a todas esas dudas y explicar cómo funcionan los relojes GPS para niños, hemos preparado el siguiente artículo.

Localizadores GPS, cómo funcionan

Lo primero que hay que saber para comenzar a hablar de los relojes GPS para niños es la forma en que trabajan los sistemas de geolocalización que están integrados en ellos. Estos sistemas funcionan en conjunto con satélites que son capaces de determinar la posición de un objeto o persona en la Tierra con bastante precisión.

El sistema Global Positioning System (GPS) apareció en la década de los 70 y fue adoptado y desarrollado inicialmente por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Su uso fue pensado con fines militares, pero en el año 2000 la tecnología fue liberada para su uso civil en todo el mundo. Un cambio en positivo que permitió mejorar las comunicaciones y que abrió el camino para diversos sistemas de posicionamiento geográfico. De hecho, aplicaciones como Google Maps o el sistema de orientación de los coches usan actualmente este tipo de tecnología para identificar rutas y optimizar viajes.

De todas formas, es importante aclarar que GPS no es la única tecnología de posicionamiento global que existe. También están los sistemas GLONASS, Beidou y Galileo. El primero es ruso, el segundo es chino y el tercero es una iniciativa de la Unión Europea.

Aun así y pese a que los sistemas de geolocalización son variados, el GPS americano sigue siendo el más popular y, por lo mismo, el que más se usa en dispositivos conectados de todo tipo.

¿Relojes con GPS?

La mayoría de los relojes inteligentes hoy en día cuentan con un sistema GPS incorporado. Esto les permite calcular distancias recorridas y analizar otros factores importantes a la hora de realizar actividades deportivas. Los relojes con GPS son, también, una buena herramienta para identificar nuestra ubicación en un mapa si estamos perdidos en medio de un sitio que no conocemos completamente.

En este caso, el GPS lo que hace es identificar nuestra ubicación geográfica, conectando con por lo menos 4 satélites. Luego, el localizador instalado en nuestro reloj calcula el tiempo que demora en llegar la señal a los satélites, para así calcular su propia posición.

Cabe señalar que el sistema GPS no solo se usa en relojes sino también en muchos otros dispositivos conectados, incluidos los móviles. Esto último, en combinación con aplicaciones como Android Auto o Carplay, que permite reforzar la ubicación geográfica mientras se conduce el coche.

Relojes con GPS para niños ¿es buena idea?

Que un reloj para niños tenga GPS no parecer ser un problema, si lo que se busca es reforzar la seguridad de nuestro hijo y conocer su ubicación en todo momento. Más, en tiempos en donde los niños suelen tener varias actividades, además de la escuela.

Sin embargo, la polémica aparece cuando analizamos las funciones de estos relojes y que van más allá del localizador GPS.

Por ejemplo, podemos revisar lo que pasó el año pasado en un colegio concertado de Gijón. Según lo informó el periódico El País, el director del colegio descubrió que algunos alumnos de quinto de primaria llevaban relojes inteligentes. El problema es que no solo tenían GPS, sino que también podían hacer fotos, grabar vídeo e incluso captar conversaciones con el micrófono incorporado que tenían.

De todo este problema, el asunto más delicado es el de las escuchas que se pueden hacer a distancia y sin el consentimiento del resto de alumnos y personas adultas que puedan rodear al niño.

Evidentemente, es legítimo que los padres quieran saber dónde está su hijo, pero otra cosa es usar un micrófono para espiar las conversaciones que este pueda tener, además de capturar su entorno inmediato. Algo con lo que, especialmente en España, hay que tener mucho cuidado dado que existe una ley específica que protege la privacidad de las personas.

En el caso del colegio de Gijón, el director optó por prohibir los relojes inteligentes en clase y en cualquier dependencia del colegio. Esto, para proteger la privacidad del resto de alumnos y personas que trabajan allí.

Uso válido de los relojes inteligentes

Más allá de los problemas de privacidad que puede tener un smartwatch para niños, también es cierto que puede ser un buen aliado, especialmente cuando nuestro hijo sufre de algún problema de salud.

En el mercado ya existen, por ejemplo, relojes inteligentes que permiten medir la glucosa en sangre. Algo que puede ayudar de manera eficaz en el tratamiento de un niño con diabetes. Lo mismo si el niño sufre otras condiciones de salud que deben ser controladas. Un smartwatch cuenta con suficientes sensores para detectar muchas variables de salud de la persona que lo lleva puesto.

Por lo tanto, no se trata de prohibir en los colegios los relojes con GPS para niños, así sin más. Si no más bien, de crear un criterio de uso responsable en donde la utilización de algunas de sus funciones esté justificada. De la misma forma en que hay relojes ahora con medición de glucosa, habrá otros en el futuro con otro tipo de localizadores. Y este tipo de wearables pueden ser muy útiles para las personas. Esto, si aprendemos a distribuir la tecnología en nuestros hijos con responsabilidad y sentido común.

Foto de Denis Cherkashin en Unsplash

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