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Videocámara streaming - Celside Magazine

Elegir una buena videocámara es fundamental para hacer streamings de calidad. Que es la palabra inglesa que usamos para definir las transmisiones grabadas o transmitidas en vídeo y que podemos subir a plataformas como YouTube, Vimeo o Twitch. Hoy en día, este formato ha ganado popularidad gracias al poder que tiene a la hora de captar la atención del público.

Visto el éxito que ha generado el contenido en vídeo, existen cada vez más plataformas que explotan este nicho. Como por ejemplo TikTok, con sus vídeos cortos que son un éxito viral o las historias y reels de Instagram. Todos ellos apuntan a un público cautivo que pueda pasarse un tiempo valioso mirando vídeos.

Así surge, entonces, el interés por hacer streaming. También aumenta el interés por hacerse con todo lo necesario para un buen streaming. Precisamente por ello hemos preparado este artículo. Para contarte todo sobre cámaras para streaming. También te damos consejos para hacer una transmisión de lujo.

¿Qué videocámara usan los streamers?

Para hacer una buena transmisión en vivo o para grabar contenido en formato vídeo de calidad es necesario tener una cámara que esté a la altura de las circunstancias. No basta con las más baratas ni tampoco con aquellas que tienen baja resolución.

Las personas que gustan de ver vídeos valoran mucho la resolución y pueden perder muy pronto el foco de atención si el vídeo se ve pixelado o sufre cortes durante la transmisión. Es por eso que los streamers suelen usar cámaras especializadas y que cuentan, por lo menos, con una de las siguientes características:

Graban a 720, 1080p o 4K

Todas las cámaras de vídeo cuentan con una resolución determinada que va en función del número de píxeles que se pueden mostrar en la imagen. Este factor va acompañado de dos valores, el número de píxeles en horizontal y en vertical, que refieren al alto y ancho de una pantalla.

Así, por ejemplo, tenemos resoluciones de 1.280 x 720, en donde el nombre corto es 720p. Pero también tenemos una resolución superior como 1.920 x 1.080, en donde el nombre corto es 1080p. Mientras más grande sea el número corto, mejor resolución tendremos. Esto, porque la cámara será mucho más potente y podrá capturar con mayor detalle una imagen. Tanto como para que esta se pueda proyectar en pantallas más grandes sin perder calidad.

Pues bien, las cámaras para streamers no suelen bajar de los 720p, lo que permite una grabación bastante decente, aunque lo preferible sería 1080p o superior. Si quieres un nivel profesional puedes decantarte por cámaras streaming 4k. Que refieren a una resolución de 3.840 x 2.160 píxeles

Tienen una tasa de refresco de 30 o 60 fps

Las cámaras de vídeo tienen algo que se llama refresco de pantalla o frecuencia de refresco. Algo que define la frecuencia con la que una imagen se actualiza por segundo. Es eso lo que permite que nuestro cerebro perciba continuidad durante la grabación de un vídeo.

Si este factor es demasiado bajo, notaremos cortes abruptos en la imagen o un comportamiento extraño, como el que podríamos notar en películas antiguas en donde la tasa de refresco rondaba los 16 y 24 fotogramas por segundo.

Hoy en día, las cámaras para hacer streaming no bajan de los 30 fps, pero hay otras que pueden alcanzar los 60 fps. Esto, sin embargo, exige tener una muy buena conexión de internet y un generoso ancho de banda para que se puedan transmitir la cantidad de datos que exige una transmisión en 60 fps.

Lo habitual, es que si haces streaming de forma ocasional, utilices cámaras que puedan grabar en 30 fps. Pero si quieres obtener una grabación de tipo profesional, entonces puedes pasar a cámaras que te permitan grabar en 60 fps.

En las videocámaras este valor aparecerá como 30p o 60p, lo que indicará el número de fotogramas que graba por segundo utilizando una tecnología llamada barrido progresivo.

Tienen pantalla LCD

Una buena videocámara para streaming debe tener siempre una pantalla LCD que nos permita mirar lo que estamos grabando. Eso es útil para mejorar el encuadre mientras mantenemos la cámara en un trípode para grabar. Así, una vez que lo hemos ajustado nos podemos ir a nuestro sitio, en caso de que nos vayamos a grabar a nosotros mismos.

El tamaño ideal de la pantalla debe estar entre los 2.6 y 3.5 pulgadas. Además, debe tener buena resolución y posibilidad de ajustar el brillo. Algo que nos permitirá replicar en pantalla lo que vamos a grabar en directo o diferido.

Algunas pantallas ofrecen botones para activar sus funciones, mientras que otras son táctiles. Aquí la decisión es personal y va en función de la comodidad que queramos tener al respecto.

Tienen puerto USB y otras conexiones

Si vas a usar una videocámara para hacer streaming es muy importante que tenga puerto USB, para poder transferir lo que hemos grabado al ordenador. De esta forma podrás editar el material y hacer todos los ajustes que creas pertinentes. Una vez realizados los cambios, puedes cargar el vídeo en la plataforma de vídeo que hayas elegido previamente.

Si haces directos con la videocámara, tener un cable USB te garantiza que puedas conectar el dispositivo al ordenador mientras grabas. Mucho mejor si tiene una salida HDMI.

¿Qué tan importante es la conexión a internet para hacer streaming?

Antes de comprar una videocámara para hacer streaming hay que asegurarse de mejorar la calidad del WiFi y, en general, la conexión a internet. Esto, porque dependiendo de la resolución y tasa de refresco que tenga la video cámara, necesitaremos mover más información y datos durante la transmisión.

Si queremos grabar vídeos a 1080p y a 60 fps necesitaremos un ancho de banda generoso que pueda soportar esa potencia sin ralentizar la conexión. Especialmente si hacemos directos.

Si no lo tenemos, podemos sufrir problemas durante la transmisión o podemos percibir que la imagen no se ve a la resolución que deseamos. Esto, porque la conexión intenta buscar el equilibrio entre velocidad y envío de datos, sacrificando la resolución.

Mejores videocámaras para hacer streamings

Dentro de la amplia oferta de videocámaras para grabar directos o hacer vídeos en diferido hay algunas específicas que por calidad y precio se han vuelto muy populares entre los streamers. Las más reconocidas son:

Sony Handycam HDR-CX405

Una cámara de 9.2 megapíxeles y que puede grabar en 1080p y a 60p. Más que suficiente para transmisiones en vídeo. Tiene un Zoom óptico 30x y cuenta con un estabilizador de imagen. Cuenta, además, con un lente gran angular de hasta 26,8 mm y viene con cable USB integrado. Su precio en la página del fabricante es de 300 euros.

Sony Handycam FDR-AX53

Si queremos subir la apuesta y aumentar la resolución podemos decantarnos por esta videocámara de Sony que puede grabar a 4K Ultra HD. Tiene un lente Zeiss Vario-Sonnar T de 26,8 mm con Zoom óptico de 20x. Puede grabar a velocidad normal y también a cámara lenta. Su precio ronda los 800 euros.

Panasonic HC-V777EG-K

Esta cámara puede grabar en Full HD 1080p y tiene una pantalla de 3 pulgadas. Cuenta, además, con un Zoom óptico 20x y un estabilizado híbrido. Su precio ronda los 400 euros.

Panasonic X1500 4K

Esta es una opción si lo que buscamos es hacer un streaming completamente profesional. Una cámara con un Zoom óptico de 24 x y que puede grabar contenido en 4K y a 60p. Cuenta demás con una pantalla táctil de 3.5 pulgadas y un gran angular que te permitirá hacer tomas panorámicas sin problema. Su precio ronda los 1500 euros.

Canon LEGRIA HF G50

Otra videocámara de gama alta y que ofrece resultados profesionales. Tiene una pantalla táctil de 3 pulgadas y puede grabar en resolución 4K a 25p y Full HD a 50p. Cuenta con Zoom óptico 20x y tiene un sistema inteligente de estabilización de imagen. Su valor se mueve entre los 1.000 y 1.500 euros.

Finalmente, e independiente de que podamos usar un móvil ideal para gamers para hacer el streaming, siempre será mejor optar por dispositivos enfocados en la grabación de vídeo. Nos saldrá más caro, pero invertir en una videocámara es lo mejor que podemos hacer si lo que queremos son resultados profesionales.

Foto de AronPW en Unsplash

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