Los dispositivos conectados se han transformado en una herramienta fundamental para el día a día. Ya sea para mantenernos conectados o para trabajar, nos permiten agilizar muchas tareas y ganar productividad.
También pueden ser una buena forma de educar a los más pequeños de la casa, acercándolos gradualmente a la tecnología. En este caso, una opción bastante interesante son las tablets. Aparatos fáciles de transportar y que abren un mundo a aplicaciones que pueden ser didácticas y útiles para el niño.
Sin embargo, es importante revisar algunos aspectos importantes. Como cuándo es el momento ideal para comprar una tablet a un niño o que condiciones debe cumplir el terminal.
En el siguiente artículo te aclaramos las dudas y te damos unos consejos para elegir el dispositivo más adecuado.
¿Cuál es la edad ideal para comprar una tablet a un niño?
Según la Asociación Americana de Pediatría la edad ideal para comprar un dispositivo conectado a un niño está por encima de los 2 años. Momento en el que gradualmente se le podrá acercar a estos aparatos, pero siempre con la supervisión de un adulto.
Luego y de forma escalonada se podrá permitir un mayor tiempo de interacción con el terminal en la medida que el peque crezca. A mayor edad, más tiempo se le permitirá manipular el dispositivo. Siempre verificando la manera en que el menor interactúa con el aparato y si este ejerce una influencia positiva en él.
El tiempo de uso puede variar en función de la supervisión del adulto. Así, por ejemplo, un niño de 4 años podrá estar más de media hora al día delante de la tablet, si durante el proceso hay un familiar compartiendo el dispositivo con él.
En general, desde los 2 a los 7 años el tiempo diario recomendado para estar delante de una tablet es de 1 hora. Supervisado por un adulto y dejando el criterio abierto a estirar un poco más, considerando la curva de aprendizaje del niño.
También será importante revisar que la utilización intermitente de la tablet no altere otras actividades del niño. De esta forma podemos formular una estrategia en donde el menor se introduzca en la tecnología de forma gradual. Pero combinando esto con otras actividades como el deporte, los paseos o el aprendizaje con otros métodos no tecnológicos.
¿Qué tablet elegir para mi hijo?
Cuando ya tenemos claro los rangos de edad recomendables para comprar una tablet a un niño, es fundamental comprobar los aspectos técnicos del dispositivo. Algo que está directamente relacionado con el uso que se le va a dar al terminal.
No es lo mismo comprar una tablet para instalar únicamente juegos que usar una para ver junto al niño películas de Disney en alta definición. Cada situación requiere unas prestaciones técnicas que hay que tener muy claro, para evitar hacer una mala compra y adquirir un dispositivo que no estará a la altura de lo que queremos.
Los principales aspectos que hay que considerar para comprar una tablet a un niño son:
Tamaño de la pantalla
No es lo mismo utilizar una tablet para que el niño juegue a Angry Birds que para ver la última película de Disney en streaming y con una definición HD.
La experiencia de uso en ambos casos cambia diametralmente. En una es suficiente una pantalla pequeña, mientras que en la otra se recomienda la más grande posible. Por lo mismo, es importante conocer el estándar de tamaños de las tablets.
Estos dispositivos suelen tener pantallas que van desde las 7 a las 12 pulgadas. Para ver películas o series infantiles lo ideal es decantarse por pantallas grandes para que la experiencia del niño sea completa al ver contenidos grabados o en streaming.
También será importante fijarse en el brillo del panel y la profundidad de los colores que este puede reproducir.
Por otro lado, una tablet que se va a compartir con un niño de poco más de 3 años no necesita muchos requerimientos técnicos. Primero, porque el niño no tiene la atención suficiente para ver contenido de larga duración. Segundo, porque solo la necesitaremos para el uso de aplicaciones didácticas básicas.
Sin embargo, hay excepciones. Si tenemos una videollamada con los abuelos y queremos que conozcan a nuestro retoño la idea es usar una tablet de pantalla más grande y con buena resolución de imagen. Lo suficiente para que la llamada sea fluida y divertida para todos.
Procesador y otros detalles técnicos
Además del tamaño de la pantalla es importante mirar el tipo de procesador que tiene la tablet para niños. También habrá que verificar la memoria RAM. Dos aspectos que serán fundamentales para correr aplicaciones más complejas y poder mostrar contenido de alta calidad.
Se supone que en este punto ya tenemos claro el uso que nuestro hijo le dará al dispositivo, por lo que tenemos que aplicar eso en el criterio final de la compra.
Esto, aplicado al tema procesador y memoria RAM, sugiere que para tareas más complejas siempre se debe buscar un chip más avanzado, preparado para las multitareas. Si tiene una buena GPU integrada mucho mejor. Luego, la memoria RAM debe estar en 8 GB como mínimo, si queremos que el dispositivo tire sin problemas.
¿Para jugar o aprender?
Antes de acercar una tablet a un niño hay que tener bastante claro qué es lo que queremos que el peque haga con ella. Para ello también debemos revisar qué es lo que le gusta.
Si no tiene paciencia suficiente para ver películas completas o series, lo mejor es enfocar en aplicaciones para niños. Sistemas sencillos y que no exijan mucha atención, para que el peque pueda introducirse gradualmente en el uso del panel táctil y otras funciones de la tablet.
Si, por otro lado, nuestro hijo tiene un gran poder de concentración, podemos pasar a aplicaciones más complejas y que ofrezcan contenido de más duración. Aquí podemos añadir plataformas de streaming, aplicaciones como YouTube u otras similares en donde el niño pueda navegar con un poco más de independencia.
La importancia del control parental
Una de las principales funciones que debemos aplicar en una tablet para niños es un buen sistema de control parental.
Estos son programas que permiten restringir cierto contenido y aplicaciones del dispositivo, para que el niño no pueda acceder a ellos. Algo útil si hablamos de contenido para adultos o muy violento que podría herir la sensibilidad del menor.
Google ofrece su propia aplicación parental y se llama Family link. Sin embargo, hay muchas otras aplicaciones que realizan la misma función con dispositivos iOS y Android.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) tiene una selección con las mejores aplicaciones de control parental. Puedes revisar el listado completo en su página web.
Medidas de protección tablet para niños
Acercar una tablet a un niño es un evento importante. Para él, pero también para nuestro bolsillo. Esto, porque dependiendo de su valor, habrá que vigilar que sea manipulada de forma adecuada y que no termine rota o con la pantalla hecha añicos.
Por lo mismo, se recomienda usar carcasas de material resistente y en lo posible añadir una funda de protección.
Hay algunas fundas bastante básicas, pero si el niño es muy brusco lo ideal es decantarse por una protección de material bastante grueso y con las esquinas reforzadas.
De manera adicional, se pueden comprar soportes y cualquier otro accesorio que permita dar más estabilidad al dispositivo. Así el niño no está obligado a cogerlo siempre, sino que lo puede tener encima de una mesa para ver su contenido preferido.
Sea cual sea el accesorio que compremos para la tablet de nuestro hijo, no hay que olvidar mirar los materiales. No deben ser tóxicos ni contener piezas que el niño pueda tragar. Para ello podemos revisar las etiquetas de producto y las indicaciones del fabricante.
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